Pack ‘Chris Marker. Mosaico 1968-2004’ (Intermedio, 2012)

(Re)Visitando el cine de Chris Marker

Tras un primer pack, que apareció a finales del 2007, en el que Intermedio reunía grandes títulos, algunos de los más célebres del director francés, entre los que podíamos encontrar el cortometraje que le consagró, La jetée (1962), o aquella reconstrucción de la memoria a partir de la filmación de fotografías que era Recuerdos del porvenir (Le souvenir d’un avenir, 2001), por no hablar ya de aquel exquisito extra que encargaron a Isaki Lacuesta, Las variaciones Marker (2007), donde se realizaba un maravilloso homenaje al cine de Chris Marker; así pues, como decíamos, tras este pack inicial, Intermedio se ha lanzado a la aventura de editar un segundo pack sobre el mismo autor: Chris Marker. Mosaico 1968-2004.

El arco temporal que abarca esta recopilación, con un total de ocho filmes divididos en dos DVDs, recorre casi la totalidad de la carrera de Marker con el objetivo, siempre loable, de mostrar al espectador ávido de nuevas visiones un material prácticamente inalcanzable, invisible. El primero de los dos DVDs que componen esta nueva aproximación al cineasta francés se centra en la vertiente más documental, política y, si podemos decirlo, contestataria de Marker. El primero de los filmes aparece el año de las grandes protestas estudiantiles, es decir, de 1968: La sexta cara del Pentágono (La sixième face du Pentagone, 1968), codirigido con el también realizador François Reichenbach, se centra en la filmación de la protesta que se llevó a cabo el 21 de octubre de 1967 en contra de la guerra de Vietnam. El ropaje de reportaje que caracteriza a esta película se pierde en Casco azul (Casque bleu, 1995) a favor de un formato más confesional, centrado en el rostro y el monólogo de François Crémeiux, un soldado presente en Bosnia-Herzegovina, durante la guerra de los Balcanes, quien va analizando con su voz el papel de la ONU en el suceso. De este modo llegamos a la última pieza de este DVD, sin duda una de las más interesantes: La embajada (L’Ambassade, 1973). Como si de un metraje encontrado se tratara, esta obra, un “documental ficcionado” o “una ficción documentalizada” que se construye como respuesta directa al golpe de estado provocado por Pinochet en Chile, narra ese desencanto del fracaso de las izquierdas que se derivó tras el mayo del 68.

El segundo de los DVDs, por su parte, hace gala de la vertiente más ecléctica del autor aunando cinco filmes tan dispares como interesantes. El primero de ellos, Gatos encaramados (Chats perchés, 2004), su último largometraje a día de hoy, se erige como una búsqueda a través de las calles parisinas en pos de los retratos de un gato fantasmagórico, un alter ego del invisible autor que se esconde tras la cámara: sin estar presente, Marker se visibiliza en ese espejado gato. Los tres siguientes evidencian la “transreferencialidad” del cine para con las otras artes: Teoría de conjunto (Théorie des ensembles, 1990) nos muestra la fuerza pictórica del arte cinematográfico, mientras que Slon Tango (1990) musicaliza la presencia, la proyección de un animal; el último de ellos, Tres vídeos haikus (Trois vidéos haikus, 1994), potencia la capacidad poética del cine sintetizando al máximo las imágenes en pos del rastro de esa depuración estilística de los haikus. Finalmente, E-clip-se (1999) es una obra que surge del proceso de extrañamiento de la mirada ante un eclipse.

Como se puede observar, pues, Intermedio ha realizado un gran esfuerzo por desenterrar toda una miscelánea de piezas fílmicas en cuya diversidad radica el interés: la variedad de obras aquí expuestas logra reunir las diversas facetas de tan poliédrico cineasta. Chris Marker es un autor en fuga, siempre inasible e invisible: pero en su fugacidad radican sus destellos de genialidad, en el voluble movimiento de sus imágenes encontramos una nueva luz con la que encender sus fotogramas.

 

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