Archivo de la etiqueta: guerra civil

La higuera de los bastardos (Ana Murugarren, 2017)

Entre lo traumático y lo cómico

A estas alturas del juego, cuando uno escucha que va a ver una película ambientada en la Guerra Civil Española, no puede sino ponerse en alerta ante lo que pueda venir. La sobreexplotación cinematográfica del conflicto bélico español —igual que sucede con otros como la II Guerra Mundial o la Guerra de Vietnam— hace susceptible que una película que lo explore pueda provocar una inmediata saturación. Tratar, aunque sea de forma contextual, la Guerra Civil, como otros temas excesivamente manidos, supone el handicap extra de no caer en la redundancia con lo ya dicho.

La higuera de los bastardos se atreve a aceptar el desafío y adentrarse en el contexto bélico español, mostrando la historia de un destacamento falangista cuya misión es «purgar» Getxo: sacar a los afines a la República de sus casas y fusilarlos. Rogelio (Karra Elejalde) es uno de los sanguinarios falangistas que, tras asesinar a un padre y su hijo mayor, se siente atemorizado por el hijo pequeño que deja vivo, convencido de que, cuando crezca, volverá para cobrarse su venganza. El personaje de Elejalde entiende que la única manera de escapar a su destino es pasarse su vida cuidando un esqueje de higuera que el niño ha plantado para marcar la tumba de sus familiares. Así, Rogelio, se convertirá en un ermitaño cuya eterna penitencia será cuidar del recordatorio de sus crímenes.

Tanto Ana Murugarren, la directora, como Karra Elejalde, comentaban antes de la proyección una cierta dificultad para clasificar la película en un género. En efecto, la gran clave de toda la cinta es una arriesgada —aunque excelentemente ejecutada— posición tensa entre lo trágico y lo cómico. Como se intuye por la premisa, la película comienza con un dramatismo crudo, con algún plano feroz de los que ataca directamente a las entrañas. Incluso dos actores eminentemente cómicos como Elejalde y Carlos Areces, parecen convertirse en alimañas despreciables de una época especialmente sangrienta. Sin embargo, cuando aparece en escena la cuestión de la higuera y la penitencia, comienza también a producirse una sutil introducción de toques humorísticos, mediante un humor negro que puede llegar a rozar tintes de absurdo.

La fuerza de La higuera de los bastardos, su gran baza como obra cinematográfica, es la gestión de este mecanismo tan complejo como es el del cambio de género. Murugarren hace gala de un pulso de cirujano para desviar con delicadeza los gestos y los comportamientos más despreciables para convertirlos en excentricidades con cierta comicidad, sin que en ningún momento entren en el terreno de la parodia o la caricatura.

Este cambio, que lleva a humanizar a algunos personajes que cometen actos absolutamente inhumanos —como el que interpreta Elejalde— se hace, no obstante, con reservas. En la trama a Rogelio se le impone una penitencia, que el realiza en busca del perdón y la redención. De la misma manera, su personaje, gracias al mencionado giro tonal, comienza a parecer una figura simpática y agradable, haciéndose merecedora de dicha exculpación. Sin embargo, Murugarren, se guardará bien de otorgar tal privilegio al que, no olvidemos, es un asesino fascista como hubo tantos que causaron tanto dolor.

El falangista «purgador», los recompensados por Franco tras la guerra por sus crímenes, el chivato que aprovecha la guerra para vengar sus envidias delatando a sus vecinos y codiciando sus posesiones, la mujer que conserva la dignidad ante un pueblo que cambia de bando de la noche a la mañana…La higuera de los bastardos es un excelente catálogo de la fauna que sacó a la luz la Guerra Civil Española. Un acercamiento al conflicto en clave tragicómica que reflexiona sobre los traumas que causó y la imposibilidad de que aquellas heridas sellen por el mero hecho de fingir que nunca existieron.

Publicado en Estrenos, Reseñas | Etiquetado , , , , | Comentarios desactivados en La higuera de los bastardos (Ana Murugarren, 2017)