El cine es luz, a pesar de todo

Empezamos una nueva etapa en Contrapicado y lo hacemos hablando de lo que más nos interesa: de cine. Tras unos meses de inactividad y algunos cambios a nivel interno seguimos con la mirada puesta, no solo en el pasado, sino también en el presente y por supuesto el futuro (en efecto, no hay dos sin tres). Recuperamos en nuestra sección de Filmoteca dos películas del año 1971 radicalmente distintas. Por un lado, la nostálgica The Last Picture Show de Peter Bogdanovich; por otro la polémica Tiremos los libros, salgamos a la calle, opera prima del polifacético director y escritor Shuji Terayama, apenas conocido en occidente. Analizamos en profundidad el fenómeno Star Wars: desde las distintas ediciones de las películas pasando por el merchandising, la cuestión de la autoría o la innegable vigencia de las sagas que tienen la capacidad de marcar a varias generaciones. Además, el estreno de The Hateful Eight en Ultra Panavision 70 mm nos sirve como excusa perfecta para reflexionar sobre la constante evolución que han sufrido los formatos cinematográficos durante el Siglo XX. ¿Hacia dónde nos llevan todos estos cambios? ¿Se modificará también la esencia del cine o sólo se trata de una cuestión formal?

Por último, y coincidiendo con la presencia en las pantallas españolas de Informe General II, el nuevo rapto de Europa, dedicamos la Panóramica de este número 49 al cine del director catalán Pere Portabella. Una obra de gran coherencia formal y compromiso político que en estos momentos se vuelve más oportuna que nunca. Momentos de inestabilidad política y vaivenes sociales, de cambios y esperanzas, de dudas e incertidumbres. Momentos que inevitablemente requieren de un mayor compromiso por nuestra parte, ya sea como directores, como críticos o como meros espectadores de cine.

Publicado en Editorial del número 49.