Archivo de la etiqueta: Mira Fornay

REC 2013 – Festival Internacional de Cinema de Tarragona (2)

Eurobronx y sus espacios

El REC es un festival que en los últimos años ha andado sobre la cuerda floja, pero que, pese a algunas carencias técnicas (falta de subtítulos en un filme, proyección de algún título en DVD…), finalmente disculpables, resiste con energía. Es un festival pequeño, en el mejor de los sentidos, y la cercanía y calidez de su reducido equipo, liderado por Xavier García Puerto, así como la feliz despreocupación de su gala inaugural (mucho mejor que el pseudoglamour de la clausura), son las pruebas más palpables de ello. Festival pequeño, pero con filmes grandes: películas de lucido palmarés, como Oh Boy (Jan Ole Gerster) o Salvo (Fabio Grassadonia y Antonio Piazza), y candidatas a los Oscar, como Of Horses and Men (Benedikt Erlingsson), My Dog Killer (Môj pes Killer, Mira Fornay) o In Bloom (Grzeli nateli dgeebi, Nana Ekvtimishvili y Simon Groß), así como la recuperación de Tras el cristal y Fotos, que ya comentamos. A ello se sumaron actividades para todos los gustos y públicos, desde una sesión infantil con la película taiwanesa Orz Boyz (Jiong nan hai, Yang Ya-che, 2008, proyectada en versión original y subtítulos) hasta un gamberro concierto de Los Ganglios en la discoteca Sala Zero. No se olvidó el componente local, con una sesión dedicada a cortometrajes de autores de Tarragona, la proyección de la delirante Saving Isis (Love Jordina) y la presentación en la clausura de algunos fragmentos del documental Dalí, emperador de l’acció, sobre la visita del artista a Tarragona en agosto de 1973.

Toda esta variedad, sin embargo, no debe hacernos olvidar la capacidad de concentración que tuvo el festival. A excepción de la inauguración y la clausura, que se celebraron en el modernista Teatre Metropol, todas sus proyecciones tuvieron lugar en una sola sala, la Antigua Audiencia, de modo que público y prensa pudieron seguir la programación al completo, sin tener que renunciar a nada o hacer malabarismos horarios para ver todo lo que quisieran de entre la oferta disponible. Contrariamente a festivales de más solera, en el REC no hay infinitas rutas posibles entre secciones, donde cada uno traza el camino a su antojo, sino que la lista de películas a ver es una, firme y clara, bien definida. Y eso da a la programación una coherencia interna muy fuerte, increíblemente fuerte, con obras que se ligan temática y estéticamente, y dialogan entre ellas. Existen excepciones, claro está, pero hay numerosos puentes posibles, que la programación deja medio construidos para que los crucemos. El año pasado, los temas escogidos fueron Girls On Fire, sobre jóvenes poderosas enfrentadas a su entorno, y el cine islandés. Ambos temas se han recuperado puntualmente en la presente edición, el primero con I Felt Like Love y Family Tour, y el segundo con Of Horses and Men, candidata del país nórdico a los próximos Oscar.

En esta edición el tema central del REC también ha tenido que ver con la relación de los individuos con sus mundos: en este caso, los entornos y paisajes, las geografías, de una Europa suburbial al margen del bienestar y la opulencia. Eurobronx fue el nombre que el festival dio a un grupo de cuatro películas sobre los extrarradios del capitalismo del viejo continente, yendo de los suburbios británicos de The Selfish Giant (Clio Barnard) a la Italia mafiosa de Salvo, atravesando la frontera entre Eslovaquia y Moravia en My Dog Killer y hurgando en la Tbilisi de 1992 en In Bloom. Son películas que inmiscuyen el thriller en el cine social, o viceversa (caso de Salvo), y que transitan por fronteras y espacios vacíos, crimen y conflictos étnicos (el mestizaje gitano en My Dog Killer), adolescentes nihilistas y animales que, en la desesperanza, acaban siendo los compañeros más queridos (el caballo de The Selfish Giant, el perro de My Dog Killer). Con toda seguridad son filmes que habrían sido posibles en otras épocas, sin la necesidad de la crisis actual (uno de ellos, In Bloom, nos lleva veinte años atrás); tampoco está claro que todos ellos formen una tendencia única. Sin embargo, la decisión de programarlos en una misma sección sí es significativa, no sólo porque imagina una cartografía de nuestros miedos, sino también porque acaba conformando un mosaico de las contradicciones del continente europeo.

El mejor de todos ellos, y nuestro favorito del festival, fue In Bloom, coproducción de Georgia, Francia y Alemania, dirigido a cuatro manos por la debutante en el largometraje Nana Ekvtimishvili y Simon Groß, que ya tiene otra película en su haber, Fata Morgana (2007). In Bloom, ya con muchos galardones a sus espaldas (Premio CICAE en Berlín y Sarajevo, Premio FIPRESCI en Hong Kong, Premio Especial del Jurado en Montréal…), habla de dos adolescentes en la Georgia acabada de independizar de la URSS, veinte años atrás, aunque la Historia queda siempre como un dato latente y el filme se centra en el paso a la madurez de las dos muchachas. En un primer momento podría pensarse que se trata simplemente de un filme histórico bien llevado y comprometido, y así es, aunque lo que captura de él no es tanto la historia, que peligra en volverse demasiado evidente cuando flirtea con el thriller, sino la tensión de las imágenes y sus composiciones, así como sus actrices, no profesionales y espléndidas. In Bloom plantea plano tras plano cuál es la relación entre las protagonistas y su mundo, trabajando constantemente con la figura y el fondo: se nos arrastra obsesivamente por pasillos tras la cabeza de una de ellas, se abren y cierran puertas que comunican o aíslan, se recorta una figura contra una multitud a la que se enfrenta. Aunque a primerísima vista pueda parecerlo, no es este un filme de captura de la realidad espontánea (una realidad de hace veinte años), sino un viaje construido sobre los espacios de tensión y sus significados íntimos y sociales: desde la multitud que ansía una hogaza de pan haciendo cola hasta los conflictos familiares en torno a una mesa, pasando por un hipnótico baile de madurez en la boda de la mejor amiga. De forma absolutamente consciente, In Bloom trabaja cómo los individuos se mueven, se integran o se incorporan en el espacio, cómo logran situarse en las imágenes de Eurobronx (su Eurobronx, nuestro Eurobronx) y sobrevivir.

Publicado en Jump cut | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , | Comentarios desactivados en REC 2013 – Festival Internacional de Cinema de Tarragona (2)