A Bao A Qu. Arte en las aulas [Entrevista a Núria Aidelman]

“En la escalera de la Torre de la Victoria, habita desde el principio del tiempo el A Bao A Qu, sensible a los valores de las almas humanas. Vive en estado letárgico, en el primer escalón, y sólo goza de vida consciente cuando alguien sube la escalera. La vibración de la persona que se acerca le infunde vida, y una luz interior se insinúa en él.”

Jorge Luís Borges y Margarita Guerrero [1]

Septiembre de 2010. Inicio de curso en la Escola Bordils. Arnau, Eloi, Max, Giorgiana… son sólo algunos de los alumnos que van a vivir durante todo el curso escolar una nueva aventura cinematográfica con Cinema en curs. De la ilusión de los comienzos quedan en el blog del taller de cine, sus primeras impresiones y pensamientos. Lo que esperaban y deseaban de, tal vez para algunos, su primera, o para otros una nueva, experiencia haciendo cine. Eloi nos cuenta que “Con la actividad de Cinema en curs, espero pasarlo bien y aprender muchas cosas. Desde el año pasado que estoy esperando esta actividad, pero no sé del todo si me gustará porque en el video que miramos y que estaba formado de fragmentos de la película y comentarios de los niños, explicaban que habían tenido mucho trabajo”. [2] Y a Max alguien le ha iniciado en algunos conceptos de la imagen cinematográfica, “¡Ah! Mi hermana es Julia, que estuvo en el taller el curso pasado y me ha explicado algunas cosas como el picado que es cuando miras desde arriba y el contrapicado que es cuando miras desde abajo”. [3]

Abril de 2011. Con el curso a punto de finalizar Max y Eloi, y sus compañeros de Bordils, junto con los alumnos de otras 15 escuelas e institutos repartidos por toda Cataluña se han convertido en verdaderos cineastas. Un año antes, Julia, la hermana de Eloi, escribía, en el mismo blog, su experiencia en el rodaje del taller Cinema en curs: “En el primer plano hacía de sonido, no es muy divertido porque pesa mucho la percha… Suerte de Cristina que me ayudó a aguantarla (igualmente me cansé mucho). Después hice de scrip, y me gustó mucho porque se trata de escribir, tal y como dice el nombre… Los planos eran muy ‘chulos’. Me ha gustado sobre todo aquél en el que hay una panorámica hacia los árboles porque lo grabé yo, y me gustó hacerlo”. [4] Pero Cinema en curs es sólo una de las actividades que realiza A Bao A Qu, una asociación, que, en directa relación con la “pedagogía de la creación” de Alain Bergala, tiene como misión acercar no sólo el cine sino también el arte, todo aquello vinculado con la creación artística, a niños y adolescentes, en escuelas, institutos o, incluso, museos… Un acercamiento no desde la distancia del objeto de estudio, como en tantas clases magistrales donde muchas veces la dimensión de la experiencia escasea, sino desde su experimentación directa. Por eso, en estas líneas, antes de dar paso a la conversación que mantuve con Núria Aidelman, cofundadora de A Bao A Qu he querido ofrecer un pequeño espacio a los jóvenes protagonistas de esta aventura educativa, verdaderos testimonios de la misión de A Bao A Qu [5]. No dar a conocer el arte, sino ofrecer la posibilidad de vivirlo en la propia piel.

Los inicios de A Bao A Qu

CLOE MASOTTA: Me gustaría empezar esta conversación con las mismas cuestiones que expone Alain Bergala en La hipótesis del cine sobre la transmisión del cine en la escuela, una transmisión vinculada al propio amor al cine de quien lo transmite. Así, en los primeros capítulos, de corte biográfico, de su libro Bergala explica como el cine se convirtió durante la infancia, en su tabla de salvación, y cómo esta vivencia, el nacimiento de su amor al cine desde la más tierna edad, sería determinante en la edad adulta y en su decisión de consagrar su vida al séptimo arte. Desde este punto de vista, ¿podrías explicarnos los orígenes de A Bao A Qu?

NÚRIA AIDELMAN: A Bao A Qu, surgió, como dices, del deseo de un grupo de personas, de una estima muy grande hacia el cine y hacia el arte, la literatura, la creación. El grupo con el que pusimos en marcha A Bao A Qu también estaba vinculado a la literatura, a la filosofía… Todavía hoy tenemos en el cajón proyectos en estos ámbitos. Se combinaron ese amor hacia el arte y la creación y las ganas de llevar a cabo una experiencia pedagógica, de vincular creación y educación, de ver qué pasa cuando se trabaja la creación realmente como tal en la escuela, en el instituto, en contextos educativos.

En aquel momento, era un proyecto de proyecto, que se empezó a materializar en gran parte gracias al contacto con Alain Bergala en París. Allí cursaba el DEA sobre Godard. Pero cuando le comenté que, al regreso, queríamos hacer algo vinculando creación cinematográfica y educación, nos puso en contacto con Le cinéma, cent ans de jeunesse, el proyecto de la Cinemathéque Française puesto en marcha el año del centenario del nacimiento del cine. Bergala es uno de los iniciadores e ideólogos del proyecto, y lo referencia en La hipótesis del cine. En fin, gracias a él, durante el año que pasé en París pude seguir un poco el desarrollo de Le cinéma, cent ans de jeunesse. Fundamos A Bao A Qu en el verano de 2004 y finalmente, después de varias conversaciones con Bergala y con Natalie Bourgeois -directora del departamento pedagógico de la Cinemathéque Française-, surgió la idea de establecer un vínculo entre nuestro proyecto en Cataluña y Le cinéma, cent ans de jeunesse.

CM: ¿Y cuál era la situación en Cataluña en esos momentos?

NA: En Cataluña era muy reciente el cambio de gobierno de la Generalitat, era un momento de surgimiento de nuevas políticas culturales, un momento de cambio. Se había generado ilusión y probablemente la coyuntura facilitaba el surgimiento de nuevos proyectos culturales. Cinema en curs nacía vinculado a Le cinéma, cent ans de jeunesse, compartiendo muchos principios de trabajo pero también con unas características propias. La idea no era hacer unos talleres de Le cinéma, cent ans de jeunesse en Cataluña, sino crear un proyecto propio. De hecho después de nuestra puesta en marcha, otros países se interesaron y realizan talleres de Le cinéma, cent ans de jeunesse en Portugal, Italia, Gran Bretaña. Es muy diferente de Cinema en curs, que es un proyecto propio y autónomo que trabaja en colaboración. Empezamos con Cinema en curs con la convicción que era urgente para el cine y para la educación: era un proyecto desde el cine y por el cine, pero también para la educación: las especificidades de la creación cinematográfica lo tienen todo para ser una herramienta transformadora en la escuela. Por todo lo que genera, por todo lo que implica, tanto de relación con la realidad, como de relación con los otros; las habilidades personales y grupales, los valores que pone en juego; el trabajo y dedicación, así como la atención, observación y rigor que requiere; la capacidad de articular conocimientos curriculares de forma transversal… La potencia pedagógica del cine es algo maravilloso y explorar el cine en la escuela, también es maravilloso desde y para el cine.

CM: Era vuestro proyecto pensado desde aquí…

NA: Sí, pensado desde aquí y pensado en muchos aspectos de cero. Algunos de los principios fundamentales de Cinema en curs son compartidos con el dispositivo francés: la idea de vincular profesionales del cine y docentes; trabajar cada año durante todo el curso un tema central del cine; que los talleres desarrollen un programa común; la vinculación entre la práctica y el visionado; el descubrimiento del cine de todos los tiempos (del cine tan radicalmente diferente al que nos acostumbran las salas comerciales y la televisión) a través de fragmentos de películas, etc.

Sin embargo, desde el inicio el proyecto tomó una forma propia. Desde el primer año elaboramos nuestros propios materiales pedagógicos, nuestros DVD de fragmentos, empezamos a elaborar materiales de pintura y fotografía (cosa que en Francia nunca habían hecho), hicimos una formación específica aquí (que ha ido ampliándose y reinventándose año tras año), formulamos las prácticas propias, la repercusión que el proyecto podía tener en otras áreas y también en las localidades, el vínculo entre los talleres, etc.

CM: Teníais que crear unas herramientas como aquellas con las que estaban trabajando en Francia partiendo un poco de cero.

NA: De hecho, aquí los materiales tienen una dimensión mayor; también el seguimiento y trabajo en equipo (con los profesionales, con los docentes) es mayor; la dedicación de los centros educativos, la repercusión. Al inicio, sobretodo, había que crear el equipo de trabajo, tan importante: los docentes y el equipo de profesionales. Había que estructurar el proyecto y dar forma a los talleres, etc.

CM: ¿Cómo fue la recepción de vuestro proyecto tanto económicamente como de cara a las escuelas?

NA: El proyecto vinculaba creación, cultura y educación y había que trabajar con las dos instituciones, Cultura y Educación. La base del proyecto es que es posible un vínculo directo con la creación, un vínculo mucho más fuerte, que es importante que el arte y la creación (en este caso el cine) irrumpan y se instalen en las escuelas e institutos. En ese momento se había puesto en marcha la Entitat Autònoma de Difusió Cultural, que dirigía Berta Sureda, y apoyaron el proyecto. De hecho, si Cinema en curs es una realidad es en gran parte gracias a su confianza y convicción. Del Departament d'Educació hablamos con Aurora Maquina y una maestra que había trabajado desde los años 70 con el cine en la escuela y después siguió su labor desde el Departament. Ella nos puso en contacto con el que sería el primer equipo de maestros y profesores del proyecto, y que siguen teniendo un papel muy importante en él.

CM: Supongo que esta iniciativa, esta apertura de un espacio de arte y creación, vinculado al cine en la escuela, hacía falta si hubo una acogida tan buena…

NA: Sí, era necesario para la cultura y para el cine (que requiere de espectadores que sepan disfrutarlo como arte y no como un mero producto de consumo), y era necesario también para la escuela, que necesita de nuevas formas de transmisión, de proyectos que impliquen al alumnado y vehiculen contenidos de forma transversal y creativa.

Es algo muy excepcional que alguien de fuera del sistema educativo vaya a trabajar durante todo un curso a la escuela o el instituto. En Cinema en curs, durante casi 30 sesiones a lo largo del año un profesional del cine está trabajando tanto con los docentes como con los alumnos. Es algo muy rico para todos los que intervienen: los docentes, los propios centros educativos, los profesionales del cine… Lo habitual es la visita de los padres o de expertos que van a la escuela un día puntual a dar una charla; también las salidas para visitar museos o exposiciones. Es muy diferente que la presencia continuada y regular a lo largo de todo un curso de alguien que se dedica a la creación. También es algo muy especial que los docentes trabajen con alguien en el aula, que compartan sus clases.

CM: Implica por tanto formar a los profesores…

NA: Sí, es un aspecto fundamental. Pero además de la formación que hacemos en encuentros a lo largo del año (tres jornadas al principio de curso y dos medias jornadas a mitad y final de curso), lo más importante es la formación continuada a lo largo de los cursos trabajando junto con el profesional del cine. Este tipo de trabajo en equipo, entre alumnos, profesores y profesionales del cine es algo bastante excepcional. Además, la transmisión del cine implica algunos movimientos dentro de la estructura del sistema educativo y las formas de transmisión en la escuela. Es algo, en conjunto, muy enriquecedor. Y por supuesto, aprendemos todos, también los profesionales, los que organizamos, etc.

Primeras experiencias

CM: ¿Recuerdas algo de ese primer año de Cinema en curs, algún proyecto, con especial cariño?

NA: El primer año fue especialmente intenso porque todo el mundo tenía conciencia de estar participando en algo que estaba naciendo, que de algún modo estábamos construyendo entre todos (los docentes, los profesionales del cine, los alumnos, nosotros). De hecho, todos los docentes que participaron el primer año siguen en el proyecto y son un núcleo muy importante: nos reunimos, comentamos el desarrollo de los talleres, pensamos en las nuevas necesidades... Su papel es esencial porque, de hecho, no es que “participen” en Cinema en curs, sino que ellos “son” Cinema en curs. Ellos confiaron en nuestro proyecto casi a ciegas, cuando apenas estaba empezando, y pusieron muchas horas de dedicación. Igual que el equipo de profesionales del cine, que apostó firmemente desde el principio, y que es tan importante.

CM: Y se implicaron en un trabajo con niños… que es muy distinto al que se lleva a cabo con un equipo de rodaje… de adultos.

NA: Claro, muy distinto. Ellos no están allí para formar su equipo de rodaje, sino para transmitir su amor por el cine, descubrir cómo mirar las películas, cómo hacerlas. Para dar las herramientas, las ganas, el entusiasmo que permitan a los alumnos hacer cine. Ellos también tienen que encontrar cómo proporcionar las herramientas necesarias, y a medida que van pasando los años, vamos estableciendo las metodologías. A lo largo de este tiempo, hemos ido fijando metodologías sobre cómo trabajar el rodaje, el guión, el montaje; y cada año todos descubrimos cosas nuevas, otra maneras. Pero el primer año todos empezábamos de cero… Era todo nuevo, era maravilloso hablar cada día después del taller por teléfono para ver cómo había ido, qué se había descubierto. Aprendimos mucho todos juntos y unos de otros.

CM: Debió ser muy emocionante…

NA: Mucho. También porque todos los primeros alumnos que participaron en Cinema en curs, muy especialmente los mayores, de catorce a dieciséis años, tenían muy claro que formaban parte de algo muy nuevo, muy excepcional, y que eran ellos los que lo estaban haciendo. Era empezar algo excepcional y los maestros y profesores lo supieron transmitir.

CM: Enseñar cine en la escuela, pero con una pedagogía concreta, como la que desarrolla Alain Bergala. Entrar en la escuela donde hay un modelo de transmisión del saber, de instrumentalización del conocimiento y de repente proponer que esa relación se puede cambiar y que además se puede cambiar dentro de la escuela. Porque si a un niño lo llevas a su taller de piano, está claro que allí tiene otra relación pedagógica… ¿Cómo reaccionan los profesores?

NA: Ellos lo dan todo, siempre están inventando. Lo que es muy particular es que ellos están trabajando un ámbito que no es directamente el suyo. Es muy bonito porque también están aprendiendo junto a sus alumnos. La relación que se crea con los alumnos es muy diferente.

CM: ¿Se asustaban los profesores ante esta nueva perspectiva, o metodología?

NA: No. Cada año se incorporan nuevos centros, y hay otros que siguen, aunque la participación del profesional es menor a medida que pasan los cursos, para posibilitar la participación de centros nuevos. El primer año que participa para el profesor todo es muy nuevo. No puede tener una visión de conjunto ni prever el desarrollo. Es una incertidumbre del propio proceso, pero confía en el proyecto, en la propuesta, y en el profesional. A partir del segundo año lo disfrutan mucho más y también lo aprovechan más para articular otros contenidos y aprendizajes. A veces, incluso adaptan metodologías de los talleres de cine a otros ámbitos de su actividad como docentes.

CM: De repente les estáis diciendo que van a trabajar de una manera en que todo se va a ir sabiendo, en que no se va a desarrollar una “típica” clase con una actividad concreta con un inicio y un final pautados…

NA: Sí, una actividad en que todo está por descubrir y se va a ir descubriendo. Y hay momentos en que parece que el proceso, que a veces se encalla, no se va a desencallar. Es como los momentos de guión, antes de la película final... Hay que confiar en que al final saldrá, pero en el recorrido este trabajo en la incertidumbre es muy rico. Demasiado a menudo la escuela basa sus procesos en lo ya sabido, en la respuesta única y correcta…

El cine en el aula

CM: Si tuvieras que definirlo con apenas unas frases, dirías que Cinema en curs es…

NA: Cinema en curs es… un proyecto experimental de talleres en escuelas e institutos públicos de Cataluña. Proyecto porque, aunque ya se está haciendo, se proyecta, quiere ir siempre mucho más allá de donde está, y porque tiene una dimensión más allá de la idea de “un conjunto de talleres”. Cinema en curs también es un espacio de reflexión sobre metodologías de transmisión del cine y también mucho más allá del cine. Es un laboratorio de creación de vínculos entre gente diversa: tanto entre maestros y profesores como con profesionales del cine. Es una experiencia también de la diversidad, pues el cine propicia el vínculo entre niños y jóvenes que por edades, contexto geográfico o sociocultural jamás se habrían conocido. Gracias al cine y a través del cine, descubren realidades muy diferentes. Pueden ver las caras, los orígenes, las tradiciones culturales, las preocupaciones y problemas de sus compañeros de experiencia, con quienes, de repente, gracias a los talleres, tienen cosas en común. De repente comparten más intensamente experiencias con ese niño de la otra punta de Cataluña que con alguien de su misma escuela. Porque ese año están viviendo algo muy fuerte que es estar participando en ese mismo proyecto.

CM: Entonces los niños no sienten que es un proyecto aislado en la escuela… Un niño que está haciendo Cinema en curs tiene la consciencia, vive la experiencia del establecimiento de un vínculo con las otras escuelas que participan en el proyecto.

NA: Sí, ellos desde el principio saben que participan en talleres de distintos centros educativos, y todos hacen las mismas prácticas a lo largo del curso. Están compartiendo el mismo proceso en el tiempo. Los blogs son también un espacio muy importante para este intercambio, ya que los alumnos pueden ver qué están haciendo en cada taller y también cómo son las prácticas realizadas en otras escuelas e institutos.

Además ahora, por ejemplo, todos estamos preparando la película final, que se proyectará en una sesión conjunta en la Filmoteca de Catalunya. Dentro de los talleres también hay una salida a la Filmoteca para ver una película (este año los alumnos de primaria han visto Los 400 golpes y los de secundaria, Paranoid Park). Para algunos fue la primera vez que asistían a una sala de cine.

CM: ¿Cómo son sus reacciones?

NA: El vínculo que se crea es muy intenso, es una experiencia muy fuerte, que dura en el tiempo.

CM: Después de que pisan una sala de cine, ¿notáis si influye en el proyecto?

NA: Lo que es bonito de las sesiones en sala es el vínculo que se crea con las películas. Como ellos también están experimentando la creación, las películas vistas en sala provocan un deseo de filmar muy grande, y también una gran admiración hacia los cineastas.

CM: Aunque llevéis años cada uno es algo nuevo, no sabéis qué va a surgir. La base es la misma pero es un “partir de cero” cada año…

NA: Claro, como te comentaba, Cinema en curs es un espacio de experimentación, también de creación de materiales pedagógicos, de visionados, de materiales vinculados a la pintura y la fotografía, de propuestas de prácticas, de propuestas de expresión oral y escrita y trabajos transversales… Permite explorar todas esas propuestas, un mismo año en contextos muy diferentes, y en edades muy diferentes, que es la manera ideal de poner a prueba esa propuesta de visionado o de práctica… Cada año participan relativamente pocos alumnos (entorno a los 350), pero el proyecto tiene la capacidad de proyectarse más allá a través de los profesores y, sobre todo, a través de las propias propuestas de prácticas que no sólo se recogen en el blog sino desde 2011 también en Fent Cinema, un web de recursos pedagógicos para trabajar el cine en la escuela o el instituto.

Cine y escuela en la red

CM: Fent Cinema, ¿es la web de Cinema en curs?

NA: No. Cinema en curs tiene una web y unos blogs donde desde el primer año se explican y publican los materiales de todas las prácticas que hacemos y su presentación. Con lo cual desde el primer año maestros y profesores que no participan en Cinema en curs tienen acceso a esos materiales, y pueden hacer actividades en su escuela o instituto. Pero también desde el principio queríamos generar sistemáticamente materiales que fueran compartibles, con esta vocación de laboratorio de experimentación, de espacio de trabajo, de que los materiales lleguen al máximo de docentes y estudiantes posibles…. Trabajamos con un equipo de unos 15 talleres, pero la experiencia tiene que servirle a todo aquél que esté interesado en trabajar con el cine en el ámbito educativo. De ahí el carácter público del proyecto, no sólo porque está financiado públicamente, y se desarrolla en la escuela pública, sino también porque todo lo que se hace es público, accesible, transparente, todo se puede ver para que sea útil.

Hace dos años empezamos a trabajar en este web de recursos, Fent Cinema. Fent Cinema parte de Cinema en curs, pero es el espacio en el que explicamos de forma sistemática las prácticas, cómo llevarlas a cabo: el tiempo y el material que se necesita, qué supone la práctica, qué aporta y qué aprendizajes vehicula, cómo organizarla paso a paso, etc. También se incluyen prácticas realizadas. Es una web de recursos en la que hay una parte de propuestas prácticas y una de procesos, de metodologías sobre cómo trabajar el rodaje, el guión, la fotografía, el montaje. Una metodología de trabajo que también es lo que hemos aprendido trabajando juntos estos años, tanto el equipo de profesionales, como los maestros y profesores…

Del cine al arte en la escuela

CM: ¿Cómo surge el salto de la educación en la creación a través del cine con Cinema en curs, a proyectos como “Creadores en residencia en los institutos”, que implica otras disciplinas artísticas?

NA: Desde el principio en la asociación queríamos trabajar con otras disciplinas. Empezamos con Cinema en curs, que en seguida cobró una dimensión grande y generó otros talleres y propuestas específicas en torno al cine, como los talleres en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona. La colaboración con el CCCB también ha sido una fuente de aprendizaje y experiencias importante, sobre todo en torno a cómo el cine puede permitir acercarse a las obras de arte de una forma activa y creativa. También ha mostrado que el hecho de estar explorando el museo a través del cine hace que el vínculo con lo expuesto sea mucho más intenso. Es el doble objetivo: explorar la creación cinematográfica en el museo, y explorar el museo mediante el cine. Y de hecho, en Cinema en curs también hemos ido desarrollando la vinculación con las otras disciplinas.

CM: ¿Y el proyecto “Creadores en residencia en los institutos”?

NA: “Creadores en residencia en los institutos” tiene en común con Cinema en curs la idea de vincular creación y educación a través de sus agentes, o sea, a través de los creadores trabajando en institutos. Pero no está planteado a modo de taller. En Cinema en curs la función de los profesionales del cine es hacer transmisión del cine, dar las herramientas para que los alumnos puedan hacer sus prácticas y películas, y acompañarlos. “En residencia” propone a los creadores que piensen una obra propia, un proyecto de obra, para desarrollarlo con un grupo de estudiantes de ESO. El proyecto tiene que estar concebido de tal modo que los alumnos participen no sólo en la realización, en la ejecución material, sino también en la propia concepción. Se trata de compartir todo el proceso desde la ideación a la exposición.

CM: Cuando se sitúan ante el objeto terminado, nunca más lo verán así, por tanto supongo que su relación con la obra será distinta. Ya no es interrogarte qué significa sino abrir lo que hay detrás como proceso de expresión de un montón… de trabajo…

NA: La obra es el resultado de pensamiento y horas invertidas, igual que sucede con el cine. Difícilmente se trabaja tanto y con tanto rigor. Porque normalmente se dan plazos cortos, o un trabajo más personal de investigación. El esfuerzo y el trabajo que requieren este tipo de proyectos son muy particulares. Y eso, por ejemplo, en Cinema en curs es muy bonito cuando en las valoraciones los alumnos finales hacen comentarios como: “Hemos tenido que esforzarnos mucho, ha sido difícil pero ha merecido la pena”. Un rodaje es muy duro. Tiene momentos gratificantes, bonitos y divertidos. Pero también… hace frío, hace calor, o estamos cansados, o agotados, o hay mucho viento, o hay problemas en el grupo, hay que decidir y pensar y estar atento constantemente... Decidir es una de las cosas más importantes de este tipo de proyectos. Nos hemos dado cuenta de que en la escuela se decide muy poco. Decidir y elegir. El día a día en la escuela requiere elegir poco, y proyectos así obligan a hacerlo constantemente: cómo hacer un plano, o qué fotografía voy a hacer. Es un proceso de continua toma de decisiones. Y no hay “bien” o “mal” elegido, no hay “soluciones únicas”, hay posibilidades. Es algo en lo que Alain Bergala insiste mucho también. Es muy vertiginoso porque todo es posible. La primera reacción es decir “¿qué hago? Dime qué hago”. La respuesta es: “Busca, mira, piensa, elige”. Y además, la mayor parte de estas decisiones son en grupo...

CM: Y hace un momento hablabas del tiempo del proyecto como un factor esencial...

NA: Los tiempos que requieren estas experiencias son muy distintos a los de otras dinámicas usuales de la educación. El tiempo material necesario, pero también el que necesita alguien para pensar, para elegir. Normalmente se intenta que todo vaya rápido, que no se alarguen las cosas… Y en estos procesos es necesario que cada alumno disponga de su tiempo para tomar su decisión, que haya tiempo para hablarlo y comentarlo... En los rodajes, desde dónde poner el micro el sonidista, a cómo enfocar o qué profundidad de campo quieren…

CM: ¿Cada alumno cumple un rol en el rodaje?

NA: En Cinema en curs todas las tareas son rotativas, todos hacen de todo. Y eso es muy importante porque permite que todos encuentren su lugar, que a veces no es el que se supone por las dinámicas anteriores del grupo. El guión y el montaje también se hacen entre todos.

El primer contacto con la imagen

CM: ¿A partir de qué edades trabajáis?

NA: En Cinema en curs hemos trabajado a partir de 8 años en grupos especiales (aulas de acogida, un grupo de niños sordos). Pero con los grupos de clase trabajamos a partir de los 10 años y hasta los 18. Con niños más pequeños hemos trabajado en otros proyectos: en unos talleres realizados con motivo del Any Cerdà, en el CCCB, con la Escuela de Bordils, con quienes hemos trabajado y aprendido mucho. En estos casos, hemos hecho actividades desde P3.

CM: ¿Cómo trabajáis con estos niños tan pequeños de 3 años? ¿Capturan imágenes?

NA: Con niños de hasta primero o segundo de primaria, excepto alguna filmación, todo lo solemos hacer con fotografía.

CM: El ejemplo que ponía Bergala cuando le pregunté en una entrevista por el tipo de trabajo que hacía con niños del ciclo elemental o infantil, fue el de coger un grupo de niños, llevarlos por el barrio y pedirles que fotografíen algo de color rojo. Cuando le hice la pregunta a Bergala, recogí esa idea de Godard, que dice que a los niños habría que darles una Polaroid antes de enseñarles a hablar, a nombrar el mundo… [6] ¿Qué relación tienen con la imagen a esa edad, por ejemplo, a los tres años?

NA: Es muy importante el vínculo entre el trabajo con la imagen y el lenguaje. Estar fotografiando, o escuchando, o grabando sonidos, tiene que ver con descubrir palabras, o descubrir cosas, con fijarlas. Trabajamos ficciones con niños más mayores, de tercero o cuarto. Con los pequeños, lo que es muy rico de la fotografía o el cine es explorar el entorno, que puede ser la propia clase, la escuela, el patio o el barrio o el pueblo. Usar una cámara, registrar sonidos, son herramientas que tienen que integrarse como un recurso más de la clase, no como una actividad extraordinaria. Cuando vemos algo que nos gusta, lo fotografiamos, cuando salimos a ver las plantas, cuando hay una que nos gusta o que ha cambiado, la fotografiamos… Es una manera de conocer, y de relacionarse, siempre muy asociada a lo que nos gusta, a lo que nos interesa, a lo que es bonito, a lo que nos sorprende. De repente la fotografía permite crear vínculos con las cosas. Es un trabajo de cotidianeidad. Cada vez más escuelas lo van incorporando como un taller, como algo excepcional, pero lo ideal es que sea algo habitual en la clase.

CM: ¿Hay algún otro proyecto con ciclo inicial o infantil?

NA: Sí, ahora estamos intentando reflexionar de forma un poco más sistemática sobre el trabajo con estas edades con un nuevo proyecto: “petit Cinema en curs”, en el que trabajamos con maestros y profesores de infantil que han participado anteriormente en Cinema en curs.

CM: A Bao A Qu no sólo es Cinema en curs, Fent Cinema o esos talleres en el CCCB… también hay una serie de ciclos por ejemplo en el CGAI…

NA: Sí, desde hace tres años programamos un ciclo de cine para institutos en el CGAI. Desde el primer año hay institutos que asisten a ver todas las películas con el mismo grupo. Un mismo grupo de alumnos ve Los 400 golpes, La promesa, Paranoid Park, La soledad del corredor de fondo… Además, Fent Cinema también es un dispositivo de talleres; ahora haremos uno en La Coruña asociado al CGAI. Y en Barcelona, este año, en la Filmoteca han puesto en marcha un ciclo de proyecciones para escuelas e institutos. Es entre marzo y junio y el éxito es increíble, van a asistir unos 1800 alumnos. Programamos diferentes entidades. Nuestra primera sesión fue una aproximación al plano y el montaje a través de fragmentos de películas. Lo bonito es que todas las clases que vinieron, de 4º a 6º de primaria, están haciendo proyectos de cine, querían saber más.

Formar a los formadores

CM: La conferencia de Alain Bergala en el Centro de Cultura Contemporánea el 8 de noviembre de 2010 fue el inicio del curso de Didáctica de la Creación. ¿Es el primer año que se imparte?

NA: El curso sí, pero antes hemos hecho muchísima formación. En Cinema en curs el año, de hecho, no empieza con los talleres, sino con una formación práctica a la que asisten todos los docentes y los profesionales. A partir del segundo año del proyecto nos dimos cuenta que para acompañar a los alumnos en un proceso de creación, lo más importante era que los maestros y profesores también hubieran vivido una experiencia similar. Porque la creación es un trabajo en equipo en que unos gritan más y otros se imponen, que unos quieren dirigir siempre y otros llevar el script, por eso hay que saber gestionarlo… El profesor, si no lo ha vivido, no puede, por ejemplo, acompañar al alumno ante la indecisión, comprender la dificultad de elegir. Es muy fácil decirle a alguien “Decide”. Pero es muy distinto cuando tú has tenido a siete personas pendientes de tu decisión… Por eso la formación pasa por dar herramientas metodológicas e instrumentales pero sobre todo, experimentar lo que luego se va a compartir con los alumnos.

CM: ¿Cómo ha ido la experiencia con este curso de formadores?

NA: Muy bien. Ahora viene una parte muy interesante en que los participantes empiezan a desarrollar los proyectos. Algunos de desarrollo de actividades con alumnos y otros preparando materiales pedagógicos, contextos para la creación. Es lo más interesante, el momento de pensar la práctica. Adecuarse a las condiciones de posibilidad: con quién vas a trabajar, la disponibilidad de horarios, cómo se va a dividir el grupo… Y generar una estructura que haga que los alumnos piensen y creen. Porque no todas las prácticas sirven, no porque hagamos algo con una cámara de vídeo los alumnos van a estar haciendo experiencia de la creación y van a estar aprendiendo.

La proyección de A Bao A Qu

CM: Además de todo lo que tenéis en marcha, ¿hay algo en el horizonte o con ganas de empezar a hacer o de explorar?

NA: La idea de poder desarrollar otros proyectos en relación con la creación más literaria y también con la creación artística. Continuar también con estos vínculos con los museos que siempre es algo muy gratificante. Y encontrar un espacio para que todas estas experiencias tengan repercusión en mucha más gente. En este sentido el web Fent Cinema es muy importante porque permite hacer visible y público un conocimiento. Y seguir también un proyecto en torno a Los Minutos Lumière. Es la práctica con que se abren cada año las prácticas de Cinema en curs, pero queremos ampliarla y compartirla en otros contextos.

CM: ¿En qué consisten Los Minutos…?

NA: Es la propuesta de filmar un plano documental de un minuto inspirado por las vistas de los hermanos Lumière. Por eso todo empieza con un visionado de estas películas. Y después de un largo proceso de búsqueda, documentación, observación y estudio, cada alumno o pareja realiza un plano documental de un minuto, una única toma, cosa que implica también la intensidad del momento, sin modificar ningún parámetro. Es la práctica iniciadora o iniciática de descubrimiento de la realidad y del cine. La propuesta se opone radicalmente al hábito de grabar indiscriminadamente (con teléfono, cámara de fotos, de vídeo). Un único plano puede ser algo excepcional.

CM: Si tuvieras que hacer balance de estos diez años que llevas trabajando en relación al cine…

NA: Lo más importante es el hecho de trabajar el cine, como dice Bergala, desde la creación. Trabajar cómo hacer transmisión es diferente de estar haciendo cine pero está muy cerca. Supone una gran gratificación y aprendizaje trabajar con equipos que aportan tanto y con tanta gente pensando desde lugares tan diferentes sobre la creación: con los maestros y profesores, con los profesionales del cine, con los alumnos.

Enlaces de interés

La incansable actividad de A Bao A Qu no se limita a las aulas, o a los museos, sino que ocupa también el espacio de Internet. Un espacio que ha facilitado el diálogo entre los participantes de Cinema en curs o que posibilita la enseñanza del cine en la escuela a todos aquellos docentes que deseen acercarse a la pedagogía de la creación propuesta por la asociación. Por eso, incluimos una serie de enlaces, algunos de ellos citados en la entrevista con Núria Aidelman, esperando aportar un eslabón más en la cadena de difusión e intercambio iniciada por A Bao A Qu en la red:

A Bao A Qu: http://www. abaoaqu.cat/

Cinema en curs: http://www.cinemaencurs.cat/ - http://blocs.xtec.cat/cinemaencurs1011/

Fent Cinema: www.fentcinema.org

Creadors en residència als instituts: http://www.enresidencia.org/ - http://blocs.xtec.cat/enresidencia1011/

Notas:

  1. Se puede consultar la fábula borgiana completa en la web de la asociación A Bao A Qu (leer el texto). 
  2. Original en catalán: “Amb l’activitat de Cinema en curs, espero passar-ho bé i aprendre moltes coses. Des de l’any passat que estic esperant aquesta activitat, però no sé del tot si m’agradarà perquè en el vídeo que vam mirar i que estava format d’extrets de la pel·lícula i comentaris dels nens, explicaven que havien tingut molta feina”. Texto extraído del blog de Cinema en curs de la Escola de Bordils (ir a la página web). 
  3. Original en catalán: “Ah! la meva germana és la Júlia, que va fer el taller el curs passat i m’ha explicat algunes coses com el picat que és quan mires de dalt i un contrapicat que és quan mires de sota”. En el blog de Cinema en curs de la Escola de Bordils (ir a la página web). 
  4. Original en catalán: “En el primer pla feia de so, no és gaire divertit perquè pesa molt la perxa… Sort de la Cristina que em va ajudar a aguantar-la (igualment en vaig cansar molt). Després vaig fer de d’scrip (o com es digui), i em va agradar perquè tracta d’escriure, tal i com diu el nom… Els plans eren molt “xulus”. M’ha agradat sobre tot aquell en que hi ha una panorámica cap als arbres perquè el vaig grabar jo, i em va agradar fer-lo”. En el blog de Cinema en curs (ir a la página web). 
  5. Agradezco a Núria Aidelman el cuidadoso trabajo de lectura y revisión de la entrevista durante el proceso de edición del texto. 
  6. En Pensar entre imágenes. Jean-Luc Godard, editado por Gonzalo De Lucas y Núria Aidelman, Barcelona, Ed. Intermedio, 2010. 
Publicado en Panorámica del número 40. Este artículo pertenece al grupo Bergala.