07. [Rec] (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007)

Grabando el horror

Una de las ventajas de volver a una película diez años después de su estreno es la posibilidad de revisar su discurso cinematográfico alejado de cualquier tentación en caliente. El tiempo modula las posiciones más radicales, tanto las que están a favor como las que están en contra, y este ejercicio resulta interesante (y hasta instructivo) en la medida en que permite comprobar, desde la distancia reflexiva, si la película ha perdido valor o lo ha ganado.

El caso de [REC] (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007) es además especialmente significativo ya no por sus indudables méritos, a los que me referiré enseguida, sino porque recuperarla hoy, después de diez años, ayuda a poner límites a una etapa del cine español especialmente prolífica en relación al género fantástico. Si hoy en día nuestro cine vive un feliz idilio con el thriller, en los primeros años 2000 ocurrió algo parecido con el fantástico. Balagueró y Plaza son dos de sus máximos exponentes, pero aquí cabría citar también al productor Julio Fernández (padrino de buena parte de las películas del género que se estrenaron en aquellos años con su Fantastic Factory), a directores como Nacho Cerdá, Stuart Gordon o Brian Yuzna (que trabajaron para Fernández), y a realizadores que, sin nada que ver con la productora de Fernández, también se adentraron en el fantastique: Alejandro Amenábar, J.A. Bayona, Álex de la Iglesia, Javier Fesser, Rodrigo Cortés, Daniel Monzón o Guillermo del Toro, por citar algunos.

La diferencia entre los dos romances es que, si bien el momento actual está produciendo obras de una relevancia incuestionable ya no en el contexto de nuestra cinematografía, sino incluso en un entorno europeo o incluso mundial, la etapa fantástica a la que me refiero apenas nos dejó tres o cuatro cintas de entidad. [REC], sin duda, fue una de las mejores. Lo fue entonces sin demasiado esfuerzo vista la escasa calidad de la mayor parte de productos fantásticos con los que competía… y sorprendentemente lo sigue siendo hoy día.

Mi sorpresa deriva de lo mucho que ha cambiado el mundo desde que se estrenó la película (antes de la crisis económica, no lo olvidemos) y de la vigencia que conserva su propuesta. En tiempos en los que hemos sido engullidos por el cinismo rampante oculto detrás de conceptos como la post-verdad, [REC] despliega todo un arsenal de odio y rabia teledirigido a los pilares de la sociedad: las víctimas de este dantesco fake-reallity son todas de estratos humildes, mientras que estamentos como la iglesia, los mass media o las fuerzas del orden no salen muy bien parados. Del todo sintomático resulta que el cuerpo de seguridad que más y mejor trabaja en la película sea el de los bomberos, verdaderos héroes del mundo post-11S.

Si esta crítica social es hoy en día incluso más justificada que en 2007, no lo es menos su arriesgada (para los cánones del cine patrio) propuesta formal. Sus ropajes de falso documental esconden un virtuoso ejercicio de estilo del que Balagueró y Plaza no es que salgan triunfantes, es que ni antes ni después ninguno de los dos ha conseguido, ni por asomo, algo de una contundencia similar. Ni tampoco el cine español ha dado muchas muestras de una armonía tan exquisita entre mensaje y puesta en escena: la denuncia social se derrama en cada fotograma del mockumentary, realza las miserias de sus protagonistas y, tal y como el malogrado George A. Romero hizo en sus últimas películas de zombis, lanza un mensaje alarmante: el apocalipsis de los muertos vivientes se cebará, como la crisis económica ya ha hecho, en las clases media y baja, no en las acomodadas.

Violenta hasta la extenuación, de ritmo endiablado, sádica en sus golpes de efecto, [REC] es un puñetazo en el estómago que consigue en sus brevísimos 78 minutos de duración un efecto de inmersión despiadado, un truculento pasaje del horror en el que el espectador, desconcertado, se pierde irremisiblemente. En un género tan plagado de mediocridades como es el found footage, no hay duda de que [REC] brilla con luz propia muy por encima de la mayoría de sus competidoras.

Publicado en Panorámica del número 50. Este artículo pertenece al grupo Panorámica de cine español.