Festival de Cinema d’Autor de Barcelona (02/05/2011)

Algunos apuntes subjetivos sobre el proxeneta de Juana de Arco

Comenzamos la semana topándonos en este lluvioso lunes con una de las sorpresas del festival: Bibliotèque Pascal (Gyöngéd kezelés, 2010), del joven y prolífico director húngaro Szabolcs Hajdu. La película, mezcla imposible entre el realismo mágico de Gabriel García Márquez y la filmografía de Emir Kusturica o Terry Gilliam, cuenta la historia de Mona, una madre que tras conseguir escapar del prostíbulo de extrañas características en el que ha sido retenida intenta recobrar la custodia de su hija. Descrita la trama de este modo tan escueto podríamos pensar en otro ejemplo más de cine social de los países del este, tan necesario pero por otro lado tan frecuentemente previsible. Pues bien, nada más lejos de la realidad. Hajdu crea con este filme un cuento de hadas extraño y perturbador, arriesgado en su planteamiento y hermoso en su imprevisibilidad, con unos personajes cargados de ironía y una situaciones que lo alejan de este cine social que podría haber sido, situándolo justo en el polo opuesto (que es a mi modo de ver justo donde debe estar).

El delirio visual que nos propone Hajdu es integrado con toda naturalidad en la trama: aunque la primera escena onírica sorprende al espectador por lo repentino e imprevisto de la situación, este se habitúa enseguida, dándose cuenta de que en una película como Bibliotèque Pascal casi cualquier cosa es posible. Prostitutas que encarnan personajes literarios, una vidente un tanto esperpéntica o un proxeneta capaz de subirse a un monociclo de más de dos metros de altura son los extraños personajes que pueblan esta sugerente historia, poética y truculenta a partes iguales, fantástica en todos los sentidos. Esperamos pues con ganas el nuevo proyecto de Hajdu, una libre adaptación de El jugador, la novela de Dostoievski.

Menos entusiasmo despertó en cambio la película rusa Wild field (Dikoe pole, 2008) del director Mikheil Kalatozishvili (nieto del cineasta soviético del mismo nombre), aunque puede que la hora (22´15), el día (lunes) y el escaso público asistente tuvieran algo que ver. El protagonista de esta historia es un médico que (sobre)vive en una cabaña perdida en medio de la solitaria estepa rusa, conviviendo con un entorno extremadamente hostil y desempeñando su oficio sin apenas recursos. El filme pretende ofrecer un retrato descarnado de la supervivencia en circunstancias extremas, pero lo previsible de su trama y el estancamiento de la misma después de veinte minutos de película hacen que perdamos interés en el desarrollo de la historia. Algunos detalles de retorcido humor negro (no tengo muy claro si intencionados) le añaden algo de interés y dinamismo a la película, pero a mi parecer esto no es suficiente. Aunque radicalmente distinta en tono y planteamiento, Wild Field recuerda por momentos a un filme japonés proyectado el año pasado en el desaparecido festival BAFF. La película se llamaba Dear Doctor (Dia dokutâ, Miwa Nishikawa, 2009) y contaba la historia del Doctor Ino, un médico rural de métodos poco ortodoxos (la ignorancia en este caso agudizaba el ingenio del protagonista) y de unos crédulos pacientes que lo veneraban de modo incondicional. Pero al contrario que en Dear Doctor, que mantenía con éxito su deambular entre la comedia y el drama, Wild Field se queda más bien en tierra de nadie, presentándonos situaciones pretendidamente dramáticas que, sin que sepamos por qué, nos hacen esbozar una incómoda sonrisa, aunque sin demasiado convencimiento.

 

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2 Respuestas a Festival de Cinema d’Autor de Barcelona (02/05/2011)

  1. Mónica dijo:

    Recogiendo la recomendación de Marla, los que estéis por Madrid podéis ver ‘Bibliotèque Pascal’ dentro de una muestra de cine húngaro contemporáneo el viernes 13 de mayo en Filmoteca Española.

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